10
Nov
08

La rutina del adios

Callados y temerosos iniciamos nuevamente
Lo que nuestro pasado escribía
La costumbre nos llevó a la decisión indecisa
De idealizar nuestros placeres
Tu ocultabas tus silencios
Yo escondía mis mentiras
Pero seguimos…seguimos…seguimos
La memoria lazó las cartas equivocadas
Tus huellas en mi norte, pero tus ganas al sur
Mi norte esperando tu partida
Tu sur esperando mi venida
Un pasado prodigioso,
Un presente tormentoso,
Un futuro peligroso
El comienzo de un fin
Con el beso prolongado y embustero
Y el alivio de la erección, la muerte del corazón
Acompañados de un verso cobarde y adecuado
Desesperado, necesitado, exiliado
Que llegó a nuestro lado
Era mejor decir adiós,
Y evitar el miedo de la soledad
Que nos condenaba a seguir
Pero hoy prefiero llegar tarde y marchar
ver ir los minutos de mi mano
verte partir, verte sonreír, verte ser feliz
Hoy soy más fuerte, tu no estás,
El dolor existió…fue necesario
Dejamos el miedo,
y desterramos de nuestra vida
a la rutina carcelera.

PD: Por favor, no abramos las puertas sólo por costumbre


0 Respuestas a “La rutina del adios”



  1. Aún no hay comentarios

Escribe un comentario